Obertura Egmont, Op. 84 es el nombre de un conjunto de diez piezas de música incidental compuestas por Ludwig van Beethoven para la representación de la tragedia del mismo nombre escrita por Johann Wolfgang von Goethe en 1788.
Consiste en una obertura, que es la pieza más conocida de ellas, formando parte del repertorio sinfónico habitual, seguida de nueve piezas para soprano, voz masculina narrador y orquesta sinfónica. Beethoven la compuso entre octubre de 1809 y junio de 1810, y fue estrenada el 15 de junio de 1810.
La obra teatral de Goethe trata sobre la vida del héroe nacional flamenco Conde de Egmont (1522-1568) general, hombre de estado y caballero de la Orden del Toisón de Oro y su enfrentamiento con Fernando Álvarez de Toledo, tercer Duque de Alba, hasta que finalmente fue arrestado, condenado a muerte y decapitado. El texto finaliza con la muerte del protagonista que proclama su ideal de lucha por la independencia y contra la opresión que representaba para su país la monarquía española.
Se trata de música descriptiva con la que el compositor quiere representar el sufrimiento de un pueblo ante la opresión. Culmina con el himno a la libertad que simboliza la liberación del pueblo.
La obra fue muy elogiada tras su estreno por el propio Goethe que manifestó públicamente su admiración por la genialidad de Beethoven. Consta de diez números, de los cuales el más interpretado en la actualidad es la obertura, que ha sido grabada en numerosas ocasiones por las principales orquestas del mundo. (Wikipedia).
Sexta Sinfonía "Pastoral". Beethoven fue un amante de la Naturaleza, tanto así que pasaba gran parte de su tiempo caminando por el campo. Frecuentemente abandonaba Viena para trabajar en localidades rurales. No fue, sin embargo, el primer compositor en describir sinfónicamente la Naturaleza: por ejemplo, en su oratorio Las Estaciones, estrenado en 1802, Franz Joseph Haydn similarmente pintó el amor por la Naturaleza, campesinos bailando, una tormenta, pájaros cantando, y otros similares.
Anteriormente, durante el Barroco francés e italiano, se compusieron piezas que pretendían imitar a la Naturaleza, aspiración muy propia de la Ilustración. El veneciano Antonio Vivaldi había compuesto sus celebérrimos Conciertos para violín RV 8, Las cuatro estaciones, genial pintura de la naturaleza, con tormentas, cantos de aves, moscardones, etc.
Beethoven optó por componer una sinfonía, y así escapó del carácter sobre-literal que un libreto -en el caso de componer una cantata o un oratorio- hubiese impuesto. Como dijo el compositor, la Sexta Sinfonía es «más expresión de sentimientos que pintura de sonidos», y el mismo punto se ofrece en el título que colocó en el primer movimiento.
La Sexta Sinfonía fue compuesta simultáneamente con la más famosa de Beethoven —y la más potente— Quinta Sinfonía. Fue estrenada junto a ésta en un exageradamente largo concierto en el Theater an der Wien de Viena, el 22 de diciembre de 1808. Fue recibida fríamente, sobre todo debido a su más brillante contraparte, la Quinta. Si bien la Sexta contiene algunos de los pasajes más hermosos del músico de Bonn, la gente deseaba otra obra cargada y aventurera, y la obra relativamente calmada e introspectiva no fue muy de su agrado.
A pesar de su estreno poco auspicioso, la pieza se ha convertido poco a poco en una de las obras centrales del repertorio sinfónico. Es la favorita de muchos oyentes y es muy frecuentemente interpretada y grabada en la actualidad.
La sinfonía rompió con el molde clásico al tener cinco movimientos, en lugar de los cuatro típicos. Los movimientos son:
Erwachen heiterer Empfindungen bei der Ankunft auf dem Lande («Despertar de alegres sentimientos con la llegada al campo»): Allegro ma non troppo.
Szene am Bach («Escena junto al arroyo»): Andante molto mosso.
Lustiges Zusammensein der Landleute («Alegre reunión de campesinos»): Allegro.
Gewitter. Sturm («Relámpagos. Tormenta»): Allegro.
Hirtengesang. Frohe und dankbare Gefühle nach dem Sturm («Himno de los pastores. Alegría y sentimientos de agradecimiento después de la tormenta»): allegretto.
Beethoven adapta su programa descriptivo a la forma sinfónica clásica habitual, insertando después del scherzo (III movimiento) un movimiento adicional (Tormenta).
Sólo el primer movimiento se acomoda a la forma sonata. El tercer movimiento responde a la forma Scherzo- Trío, modificada. Esta sección se enlaza sin pausa con los dos últimos movimientos, práctica que Beethoven solamente empleó en esta obra y en la Quinta Sinfonía. Felix Mendelssohn (Sinfonía de la Reforma) y Robert Schumann (Cuarta Sinfonía) retomaron este procedimiento décadas después.
La plantilla instrumental de la sinfonía difiere en cada movimiento y aporta escasas modificaciones a las previas obras sinfónicas del maestro alemán. Para los movimientos más líricos (el primero, el segundo y el final), Beethoven especificó una orquesta sinfónica clásica más bien pequeña: 2 flautas, 2 oboes, 2 clarinetes, 2 fagots, 2 cornos, y una orquesta de cuerdas consistente en los usuales primeros y segundos violines, violas, cellos y contrabajos. Para el tercer movimiento, a ellos se suman 2 trompetas, y para incrementar la efectividad de la tormenta, Beethoven agrega trompetas, 2 trombones, timbales y un flautín (piccolo).
La Sexta significó un paso más en el desarrollo de la música programática, que desembocaría por último en la aparición del poema sinfónico por Franz Liszt. Este proceso culminaría a finales del siglo XIX en los extraordinarios poemas sinfónicos de Richard Strauss y en sus sinfonías programáticas, especialmente en la estruendosa y lírica a la vez Sinfonía Alpina. (Wikipedia).
El concierto para piano No. 5 en mi bemol mayor, op. 73, conocido popularmente como El Emperador, fue el último concierto para piano del compositor Ludwig van Beethoven. Fue escrito entre 1809 y 1811 en Viena y está dedicado a Rodolfo de Austria, protector y pupilo de Beethoven. Fue estrenado el 28 de noviembre de 1811 en la Gewandhaus de Leipzig. En 1812 Carl Czerny, alumno del compositor, estrenó la obra en Viena.
El emperador está dividido en los tres movimientos estándar de los conciertos:
Allegro
Adagio un poco mosso
Rondo - Allegro ma non troppo
El concierto tiene una duración aproximada de cuarenta minutos y, como todos los conciertos para piano de Beethoven, el primer movimiento es particularmente largo, de aproximadamente veinte minutos de duración.
El tema principal del tercer movimiento, está escrito siguiendo la forma sonata, con tres temas, y se inicia con una particular introducción. Los dos primeros temas son introducidos por la orquesta en la exposición, pero al final de la segunda exposición el piano presenta un virtuoso y triunfante tercer tema. Beethoven usará este recurso en más conciertos. La coda del movimiento es particularmente larga y compleja.
En la introducción la orquesta ejecuta tres acordes, seguidos cada uno de ellos por una pequeña cadenza, de naturaleza improvisatoria pero escrita en la partitura. Esto hace que sea particularmente larga, algo que anuncia obras románticas futuras como el concierto para violín de Mendelssohn o el concierto para piano n.º 1 de Chaikovski.
El segundo movimiento posee un gran lirismo, y es sin duda el más conocido de los tres movimientos. El tema es introducido por la orquesta, a lo que sigue la exposición pianística. El tema se repite en tres ocasiones con distintas variaciones. La coda termina introduciendo, lentamente, el tema principal del tercer movimiento.
Este sigue ininterrumpidamente al segundo y es un típico rondó italiano, de la forma (ABACABA). El tema principal es interpretado por el piano y luego respondido por la orquesta. Escalas en el piano introducen el segundo tema, que también es respondido por la orquesta. En la sección C, mucho más larga, se presenta el tema A en tres tonalidades diferentes. (Wikipedia)

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