jueves, 19 de noviembre de 2015

Tres Obras, tres maestros, un solo canto "La Libertad".



Tchaikovsky Obertura 1812 
(Un solo de Piano) 
Pianista Valentina Lisitsa





La Obertura 1812, Op. 49 es una obertura romántica escrita por el compositor ruso Pyotr Ilyich Tchaikovsky en 1880. La pieza fue escrita para conmemorar la victoriosa resistencia rusa en 1812 frente al avance de la Grande Armée de Napoleón Bonaparte. La obertura fue estrenada en Moscú el 20 de agosto de 1882. La obra es reconocida por su final triunfal, que incluye una salva de disparos de cañón y repique de campanas.

En su visita a Estados Unidos en 1891, Tchaikovsky dirigió la obra en la inauguración del Carnegie Hall de Nueva York. Pese a que esta obertura no tiene relación con la historia de Estados Unidos, su ejecución suele ser una parte clásica de los festejos por la independencia norteamericana.

Esta es una esplendida interpretación al piano por las manos magistrales de Valentina Lesitsaa, acostumbrados a la rimbombante orquestación original de esta obertura, resulta muy agradable escuchar esta excelente interpretación con el valor agregado de la manera como se las ingenian para la parte final de la obra y seguir la secuencia musical y escenas de esta obra maestra del genial músico ruso.




Beethoven Sinfonía Heroica 





La Sinfonía n.º 3 en mi bemol mayor, op. 55, de Ludwig van Beethoven, conocida como Eroica (Heroica, en español), es una obra considerada por muchos como el amanecer del romanticismo musical, puesto que rompe varios esquemas de la tradicional sinfonía clásica. Estuvo inicialmente dedicada a Napoleón Bonaparte.

Beethoven admiraba los ideales de la Revolución francesa encarnados en la figura de Napoleón, pero cuando este se autocoronó emperador en mayo de 1804, Beethoven sumamente indignado borró el nombre de Bonaparte de la página del título de las partituras con tal fuerza que rompió su lápiz y dejó un agujero rasgado en el papel. gritando: «¡Ahora solo... va a obedecer a su ambición, elevarse más alto que los demás, convertirse en un tirano!».

Algún tiempo después, cuando la obra se publicó en 1806, Beethoven le dio el título de «Sinfonia eroica, composta per festeggiare il sovvenire d'un grand'uomo» («Sinfonía heroica, compuesta para festejar el recuerdo de un gran hombre»).

Este gran hombre era un ideal, un héroe no existente, pero más bien, fue el espíritu del heroísmo mismo lo que interesaba a Beethoven. También se ha dicho que Beethoven se refería a la memoria de la naturaleza de Napoleón, que una vez fue digna.




Romero La Epopeya de Bolívar



La Epopeya de Bolívar del maestro Aldemaro Romero
22 de enero 2012 (Teatro Municipal de Caracas)


“La extraordinaria música escrita por Aldemaro Romero para la película “La Epopeya de Bolívar” (1969) es evocativa, fresca, con elementos conductores donde el contenido heroico y patriótico se entremezcla junto a elementos folklóricos. Además de una muy bella página que eventualmente se convirtió en uno de las más famosas obras del compositor su “Tema de Amor”, destacó así la obra musical de Aldemaro Romero el maestro Rodolfo Saglimbeni quién dirigió la orquesta para esa oportunidad. 

En este pasaje musical, "Tema de Amor"  Romero trasciende el amor mundano y el éxtasis pasional, entre Bolívar y Manuela, y en una metamorfosis, por decirlo de algún modo, dentro de la secuencia sinfónica de la partitura de la Epopeya Bolivariana, el clavicordio nos introduce en la obra, con su marcha el redoblante enaltece la azarosa aptitud militar de la obra, mientras que una trompeta solemnemente nos recuerda el gloria al bravo pueblo, una marcha solemne nos pasea por toda la sinfonía entre cuerdas y metales, hasta concluir con ritmos bien reconocidos del acervo musical venezolano, allanando el camino al tema de amor central, un solitario oboe nos introduce en aquella pasión delirante, que solo entiende quién al escucharla se le sueltan las lagrimas de su conciencia, pintándonos así con su sublime melodía una pasión mas elevada, el amor a la patria y sobre todo el dolor del alma por la obra libertaria inconclusa, en ella se ve a un Libertador, como dijera García Marquez -perdido en su laberinto- al borde de su existencia, exclamar mil veces... -he arado en el mar- y delirantemente triste decir -vamonos, vamanos esta gente no nos quiere en esta tierra- Al final de la sinfonía, se  dejan oir nuestros cantos populares mas emblemáticos, como reguero de mariposas amarillas, azules y rojas, remontando el cielo fulgurantemente excelso enmarcado con siete estrellas destellantes llenando nuestro horizonte de esperanzas, para cerrar nuevamente con el solitario oboe marcando las notas de aquel amor perdido   JLReyesM. 

jueves, 12 de noviembre de 2015

Wagner, músico de leyendas.


Richard Wagner
Obertura "El Holandes Errante" 
también conocida como "El Buque Fantasma"

El holandés errante o El buque fantasma (en alemán, Der Fliegende Holländer) es la música de una ópera romántica en tres actos con música y libreto en alemán de Richard Wagner, inspirado por las Memorias del señor de Schnabelewopski, de Heinrich Heine.

Wagner se inspiró para escribir "El holandés errante" después de un tormentoso paso por el mar desde Riga hasta Londres en julio y agosto de 1839, embarcándose en el navio "Thetis" cuyo capitán aceptó llevarlos sin pasaportes, su viaje por mar se vio repleto de tormentas. Una gran tormenta arrojó el barco hacia las costas noruegas en Tvedestrand, y un viaje que se esperaba fuera de ocho días al final hizo que Wagner llegase a Londres tres semanas después de dejar Riga. Este hecho hizo recordar a Wagner la leyenda, ya tradicional entre los marineros del norte de Europa desde el siglo XV, del navegante condenado a surcar los mares en busca de la salvación.

A Wagner se le ocurrió la idea de una ópera sobre el tema del Holandés errante, y escribe... "El viaje a través de los acantilados noruegos hizo una maravillosa impresión en mi imaginación; la leyenda del holandés errante, que los marineros narraban, tomó un colorido distintivo y extraño que sólo mi aventura por mar podían haberle dado."




Sinfonía do mayor.

La Sinfonía en do mayor fue la primera sinfonía y la única completada por Richard Wagner, compuesta en la tonalidad de do mayor, en la ciudad alemana de Leipzig, entre abril y junio de 1832, cuando el compositor contaba apenas 19 años de edad y fue estrenada en Praga, en noviembre de ese mismo año. La sinfonía en do mayor, muestra la influencia del modelo musical de Mozart, pero sobre todo el de Beethoven, muy especialmente el de sus sinfonías Heroica, Quinta en do menor y Séptima en la mayor.

WAGNER Symphony in C | RAI Milano, F.Caracciolo | video 1980 ®




Opera "El Ocaso de los Dioses"

Personajes.

Sigfrido. El que trae la paz, el que no conoce el miedo, hijo de los gemelos Segismundo y Siglinda, engendrados a su vez  por Wotan y una mortal. Forman la estirpe de los welsungos. A estas alturas de la epopeya ya sabemos cómo se las gastó con Fafner y con su abuelo, a los que dejó fuera de juego, y con su tía Brunilda, a la que rescató del fuego eterno. Tenor heroico de mucha resistencia  

Brunilda. La walkiria favorita de Wotan, engendrada –junto con sus ocho hermanas- por éste y la protodiosa Erda. Para algunos, la protagonista máxima de la historia. Su parte más relevante en esta jornada es el final, una larga conversación con el ya ausente Wotan. Una soprano dramática de enorme resistencia

Gunther. Rey de los gibichungos. Hijo de Gibich y Grimhilde. Indolente, un aristócrata residual capaz de vender su alma al diablo con tal de recuperar su fama, que ha venido muy a menos. Papel para barítono o bajo-barítono. La música que Wagner le regala va mucho más allá de lo que sicológicamente representa.

Gutrune. Su hermana. Mujer elemental y de pensamiento adolescente, dulce como un terrón de azúcar. Perdidamente enamorada de Sigfrido. Es una soprano lírica con cuerpo que musicalmente también resulta candorosa y bonita.

Alberico. Jefe de los Nibelungos. Como ellos, enano y deforme. Supimos de su frustración sexual al cambiar los placeres del amor por la codicia y arrebatar el oro a las ondinas. Alter ego de Wotan, autor de la maldición del Anillo, un siniestro y feísta de libro que hasta el último momento intenta ayudar a su hijo Hagen a acabar con Sigfrido. Barítono o bajo-barítono

Hagen. Hijo de Grimhilde y Alberico, procreado antes de que éste haya renunciado al amor. Hermanastro, pues, de Gunther y Gutrune. Frente a la falta de luces de los buenos hermanos, brilla la malvada inteligencia de Hagen, un antagonista nato que de tanto serlo se convierte en exactamente lo contario. Es el asesino de Sigfrido y el único que planta cara al caos y la destrucción finales, aunque acaba siendo arrastrado. Un bajo potente de negros tintes tímbricos; uno de los más grandes logros wagnerianos en la relación canto-música-sicologismo teatral.

Waltraute. Una de las nueve walkirias. Es, con Brunilda, la más lista, la más comprometida y la que más información tiene. Un hermoso papel para mezzo-soprano.

Las hijas del Rin. Vuelven a aparecer aquí las vigilantas del oro robado.

Las Tres Nornas. Son las tejedoras del destino. Protagonizan la escena inicial, explicándonos lo que había sucedido antes para que las cosas estén ahora como están, es decir, al borde del caos, al borde de la última y definitiva aniquilación.

Un imponente y determinante en lo dramático coro mixto, por primera vez en toda la Tetralogía. Son el pueblo gibichungo.


Trama de la opera.

Wagner escribió el texto de su Anillo de atrás adelante; desde La muerte de Sigfrido, título original de la que se convertiría en cuarta y última ópera de la saga. Por consiguiente, ésta, y la anterior, originalmente El joven Sigfrido, desarrollan las consecuencias de la historia, mientras que en las dos anteriores acabamos encontrando las causas que provocan los acontecimientos finales de aquélla. Sin embargo, a pesar de que Wagner había hecho retroceder mucho los asuntos previos a la aparición del mito central de la obra, Sigfrido, para que Oro y Walkiria explicaran los porqués de su existencia, todavía quedaban algunos importantes cabos sueltos en el relato. Por eso Wagner acaba escribiendo el maravilloso prólogo con que da comienzo este Ocaso, en el que vuelve a planear el espíritu de Wotan y sus maquinaciones para llegar al desorden reinante tras las sucesivas violaciones del Derecho Natural en que incurrió el dios supremo. Nos lo cuentan las Nornas, antes de recuperar la última escena de Sigfrido para recordarnos en qué situación quedaron Sigfrido y Brunilda.

Y ahí realmente comienza la trama, las dos partes en que se divide El ocaso de los dioses: la traición de Hagen para que Sigfrido muera asesinado y, finalmente, Fricka, la diosa esposa, se salga con la suya, y la planificación del final de los dioses, labor ésta de cuya dirección se encargará la walkiria preferida de Wotan, la amada de Sigfrido, es decir, la granítica y mayestática, pero a la vez tierna y humana, Brunilda.



 El Ocaso de los Dioses
"El Anillo del Nibelungo" Amanecer, interludio del prologo. 




Prologo y Acto I




Acto II




Acto III Final.










jueves, 5 de noviembre de 2015

Italia, Francia y Alemania en tres de sus grandes músicos.


Verdi.

Obertuta La Fuerza del Destino


Giuseppe Fortunino Francesco Verdi


Le Roncole, Busseto, 10 de octubre de 1813-Milán, 27 de enero de 1901 
Compositor romántico italiano de ópera del siglo XIX, el más notable e influyente compositor de ópera italiana y puente entre el belcanto de Rossini, Donizetti y Bellini y la corriente del verismo y Puccini. Fue autor de algunos de los títulos más populares del repertorio lírico, como los que componen su trilogía popular o romántica: Rigoletto, La Traviata e Il Trovatore y las obras maestras de la madurez como Aida, Don Carlo, Otello y Falstaff.



Berlioz.

Sinfonía Fantástica



Louis Hector Berlioz


La Côte-Saint-André, Francia, 11 de diciembre de 1803 
París, 8 de marzo de 1869 
Compositor francés y figura destacada del romanticismo de su país. 
Su obra más conocida es la Sinfonía fantástica (estrenada en 1830). 
Berlioz fue un gran orquestador y la influencia de su música 
fue extraordinaria en la academia musical de su tiempo.



Brahms.

Concierto para piano No. 1



Johannes Brahms 



Hamburgo, 7 de mayo de 1833 - Viena, 3 de abril de 1897 
Pianista y compositor alemán del romanticismo, aunque se le puede considerar ya un posromántico. A Brahms se le considera el más clásico de los compositores románticos. Se mantuvo fiel toda su vida al clasicismo romántico y conservador, influenciado por Mozart, Haydn y, particularmente, por Beethoven. 
Fue posiblemente el mayor representante del círculo conservador en la Guerra de los románticos. Sus oponentes, los progresistas radicales de Weimar, estaban representados por Liszt, los integrantes de la posteriormente llamada Nueva Escuela Alemana y por Wagner.

Nació y se crió en Alemania, donde su obra romántica, conservadora y con un clasicismo muy contenido, no fue bien recibida. Por ese motivo, en 1862 decidió autoexiliarse en Viena, donde creó lo mejor de su repertorio sinfónico y de conciertos para instrumentos solistas de diversa clase.

Las expresiones Las tres bes y La santa trinidad creadas por Hans von Bülow, se refieren a Bach, Beethoven y Brahms como tres de los mayores compositores de la historia de la música. 



Bibliografia y fotos de Wikipedia.