domingo, 20 de diciembre de 2015

Una elegía a los "Clásicos Dominicales" de Isabel Palacios

Durante los años 1980 y parte de los 1990
se dejaba escuchar la introducción musical de "Clásicos Dominicales"
junto a su presentadora Isabel Palacios, espacio dedicado a la divulgación
cada fin de semana de la música académica,
quiere ser esta recopilación, de grandes obras musicales al piano 
interpretadas por Valentina Lesitsa,
una evocación a ese espacio que hoy domingo recordamos. 


Isabel Palacios
 Mezzosoprano y directora coral venezolana,
 Fundadora y directora artística de la Fundación Camerata de Caracas, 
ha desarrollo grupos artísticos con alto nivel interpretativo, 
siguiendo con constancia profesional su carrera como cantante y docente.


Pianista Valentina Lisitsa.

Pianista profesional ucraniana residenciada en Estados Unidos. 
Su marido, Alexei Kuznetsoff  también pianista 
y compañero en los duetos de piano. 
Actualmente Lisitsa es una de las representantes 
de la compañía de pianos Bösendorfer.

A partir de las manifestaciones Euromaidán que propiciaron la huida 
del entonces presidente de Ucrania, Victor Yanukovich, 
Lisitsa manifestó su apoyo al separatismo pro-ruso mediante su cuenta en Twitter.

Nació en Kiev, Unión Soviética, actualmente Ucrania, 
Se inició en el piano a la edad de tres años, interpretando su primer recital tan sólo un año después.  Cursó estudios musicales en la Escuela de Música de Lysenko, luego en el conservatorio de Kiev, donde conoció a  su marido Alexei Kuznetsoff.
(Wikipedia)


sábado, 19 de diciembre de 2015

Antologia de Músicos Venezolanos.


José Ángel Lamas
Escucharemos como primera composición al maestro José Ángel Lamas, caraqueño, del periodo del clasicismo venezolano, por demás en pleno conflicto de la guerra de independencia de Venezuela, Lamas se refugia en su música y el "Pueblo Mio" es una desgarradora composición de la pasión y muerte de Jesucristo muy empleada en la liturgia de la Semana Santa, para la cual la compuso, pero que bien puede reflejar todo el dolor del pueblo venezolano que Lamas vivió y capto en su momento histórico.

Maestro Don Inocente Carreño.
Luego una pieza del compositor margariteño Inocente Carreño, quién recuerda haber sido criado por su abuela, quién le narraba cuentos y costumbres isleñas, siendo esta magnifica obra "Margariteña" una musicalización excepcional de los recuerdos de aquella infancia al lado de la abuela querendona.

Pianista Teresa Carreño
Seguidamente tenemos tres piezas de la caraqueña Teresa Carreño y tres piezas del Guariqueño Moises Moleiro, ambos de trayectoria internacional, tanto por estados Unidos, como en los escenarios Europeos, mostrándonos hoy un repertorio al piano de una excelente y magnifica obra musical. 

Maestro Moisés Moleiro

Clic sobre la imagen y déjalo correr para escuchar 
continuamente toda la basta obra musical de estos insigne venezolanos.
Valores del gentilicio nacional, demostrando que los Venezolanos
nos sobre madera y talento creativo.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Wolfgang Amadeus Mozart


Salzburgo, actual Austria, 1756 - Viena, 1791 
Compositor austriaco. 
Franz Joseph Haydn manifestó en una ocasión al padre de Mozart, 
Leopold, que su hijo era 
«el más grande compositor que conozco, en persona o de nombre». 
El otro gran representante de la trinidad clásica vienesa, Beethoven, también confesaba su veneración por la figura del músico salzburgués, mientras que el escritor y músico E. T. A. Hoffmann consideraba a Mozart, junto a Beethoven, el gran precedente del romanticismo y uno de los pocos que había sabido expresar en sus obras aquello que las palabras son incapaces de insinuar siquiera.



Obertura La Flauta Mágica



Concierto para piano No. 20



Sinfonia No. 41 "Jupiter"

jueves, 19 de noviembre de 2015

Tres Obras, tres maestros, un solo canto "La Libertad".



Tchaikovsky Obertura 1812 
(Un solo de Piano) 
Pianista Valentina Lisitsa





La Obertura 1812, Op. 49 es una obertura romántica escrita por el compositor ruso Pyotr Ilyich Tchaikovsky en 1880. La pieza fue escrita para conmemorar la victoriosa resistencia rusa en 1812 frente al avance de la Grande Armée de Napoleón Bonaparte. La obertura fue estrenada en Moscú el 20 de agosto de 1882. La obra es reconocida por su final triunfal, que incluye una salva de disparos de cañón y repique de campanas.

En su visita a Estados Unidos en 1891, Tchaikovsky dirigió la obra en la inauguración del Carnegie Hall de Nueva York. Pese a que esta obertura no tiene relación con la historia de Estados Unidos, su ejecución suele ser una parte clásica de los festejos por la independencia norteamericana.

Esta es una esplendida interpretación al piano por las manos magistrales de Valentina Lesitsaa, acostumbrados a la rimbombante orquestación original de esta obertura, resulta muy agradable escuchar esta excelente interpretación con el valor agregado de la manera como se las ingenian para la parte final de la obra y seguir la secuencia musical y escenas de esta obra maestra del genial músico ruso.




Beethoven Sinfonía Heroica 





La Sinfonía n.º 3 en mi bemol mayor, op. 55, de Ludwig van Beethoven, conocida como Eroica (Heroica, en español), es una obra considerada por muchos como el amanecer del romanticismo musical, puesto que rompe varios esquemas de la tradicional sinfonía clásica. Estuvo inicialmente dedicada a Napoleón Bonaparte.

Beethoven admiraba los ideales de la Revolución francesa encarnados en la figura de Napoleón, pero cuando este se autocoronó emperador en mayo de 1804, Beethoven sumamente indignado borró el nombre de Bonaparte de la página del título de las partituras con tal fuerza que rompió su lápiz y dejó un agujero rasgado en el papel. gritando: «¡Ahora solo... va a obedecer a su ambición, elevarse más alto que los demás, convertirse en un tirano!».

Algún tiempo después, cuando la obra se publicó en 1806, Beethoven le dio el título de «Sinfonia eroica, composta per festeggiare il sovvenire d'un grand'uomo» («Sinfonía heroica, compuesta para festejar el recuerdo de un gran hombre»).

Este gran hombre era un ideal, un héroe no existente, pero más bien, fue el espíritu del heroísmo mismo lo que interesaba a Beethoven. También se ha dicho que Beethoven se refería a la memoria de la naturaleza de Napoleón, que una vez fue digna.




Romero La Epopeya de Bolívar



La Epopeya de Bolívar del maestro Aldemaro Romero
22 de enero 2012 (Teatro Municipal de Caracas)


“La extraordinaria música escrita por Aldemaro Romero para la película “La Epopeya de Bolívar” (1969) es evocativa, fresca, con elementos conductores donde el contenido heroico y patriótico se entremezcla junto a elementos folklóricos. Además de una muy bella página que eventualmente se convirtió en uno de las más famosas obras del compositor su “Tema de Amor”, destacó así la obra musical de Aldemaro Romero el maestro Rodolfo Saglimbeni quién dirigió la orquesta para esa oportunidad. 

En este pasaje musical, "Tema de Amor"  Romero trasciende el amor mundano y el éxtasis pasional, entre Bolívar y Manuela, y en una metamorfosis, por decirlo de algún modo, dentro de la secuencia sinfónica de la partitura de la Epopeya Bolivariana, el clavicordio nos introduce en la obra, con su marcha el redoblante enaltece la azarosa aptitud militar de la obra, mientras que una trompeta solemnemente nos recuerda el gloria al bravo pueblo, una marcha solemne nos pasea por toda la sinfonía entre cuerdas y metales, hasta concluir con ritmos bien reconocidos del acervo musical venezolano, allanando el camino al tema de amor central, un solitario oboe nos introduce en aquella pasión delirante, que solo entiende quién al escucharla se le sueltan las lagrimas de su conciencia, pintándonos así con su sublime melodía una pasión mas elevada, el amor a la patria y sobre todo el dolor del alma por la obra libertaria inconclusa, en ella se ve a un Libertador, como dijera García Marquez -perdido en su laberinto- al borde de su existencia, exclamar mil veces... -he arado en el mar- y delirantemente triste decir -vamonos, vamanos esta gente no nos quiere en esta tierra- Al final de la sinfonía, se  dejan oir nuestros cantos populares mas emblemáticos, como reguero de mariposas amarillas, azules y rojas, remontando el cielo fulgurantemente excelso enmarcado con siete estrellas destellantes llenando nuestro horizonte de esperanzas, para cerrar nuevamente con el solitario oboe marcando las notas de aquel amor perdido   JLReyesM. 

jueves, 12 de noviembre de 2015

Wagner, músico de leyendas.


Richard Wagner
Obertura "El Holandes Errante" 
también conocida como "El Buque Fantasma"

El holandés errante o El buque fantasma (en alemán, Der Fliegende Holländer) es la música de una ópera romántica en tres actos con música y libreto en alemán de Richard Wagner, inspirado por las Memorias del señor de Schnabelewopski, de Heinrich Heine.

Wagner se inspiró para escribir "El holandés errante" después de un tormentoso paso por el mar desde Riga hasta Londres en julio y agosto de 1839, embarcándose en el navio "Thetis" cuyo capitán aceptó llevarlos sin pasaportes, su viaje por mar se vio repleto de tormentas. Una gran tormenta arrojó el barco hacia las costas noruegas en Tvedestrand, y un viaje que se esperaba fuera de ocho días al final hizo que Wagner llegase a Londres tres semanas después de dejar Riga. Este hecho hizo recordar a Wagner la leyenda, ya tradicional entre los marineros del norte de Europa desde el siglo XV, del navegante condenado a surcar los mares en busca de la salvación.

A Wagner se le ocurrió la idea de una ópera sobre el tema del Holandés errante, y escribe... "El viaje a través de los acantilados noruegos hizo una maravillosa impresión en mi imaginación; la leyenda del holandés errante, que los marineros narraban, tomó un colorido distintivo y extraño que sólo mi aventura por mar podían haberle dado."




Sinfonía do mayor.

La Sinfonía en do mayor fue la primera sinfonía y la única completada por Richard Wagner, compuesta en la tonalidad de do mayor, en la ciudad alemana de Leipzig, entre abril y junio de 1832, cuando el compositor contaba apenas 19 años de edad y fue estrenada en Praga, en noviembre de ese mismo año. La sinfonía en do mayor, muestra la influencia del modelo musical de Mozart, pero sobre todo el de Beethoven, muy especialmente el de sus sinfonías Heroica, Quinta en do menor y Séptima en la mayor.

WAGNER Symphony in C | RAI Milano, F.Caracciolo | video 1980 ®




Opera "El Ocaso de los Dioses"

Personajes.

Sigfrido. El que trae la paz, el que no conoce el miedo, hijo de los gemelos Segismundo y Siglinda, engendrados a su vez  por Wotan y una mortal. Forman la estirpe de los welsungos. A estas alturas de la epopeya ya sabemos cómo se las gastó con Fafner y con su abuelo, a los que dejó fuera de juego, y con su tía Brunilda, a la que rescató del fuego eterno. Tenor heroico de mucha resistencia  

Brunilda. La walkiria favorita de Wotan, engendrada –junto con sus ocho hermanas- por éste y la protodiosa Erda. Para algunos, la protagonista máxima de la historia. Su parte más relevante en esta jornada es el final, una larga conversación con el ya ausente Wotan. Una soprano dramática de enorme resistencia

Gunther. Rey de los gibichungos. Hijo de Gibich y Grimhilde. Indolente, un aristócrata residual capaz de vender su alma al diablo con tal de recuperar su fama, que ha venido muy a menos. Papel para barítono o bajo-barítono. La música que Wagner le regala va mucho más allá de lo que sicológicamente representa.

Gutrune. Su hermana. Mujer elemental y de pensamiento adolescente, dulce como un terrón de azúcar. Perdidamente enamorada de Sigfrido. Es una soprano lírica con cuerpo que musicalmente también resulta candorosa y bonita.

Alberico. Jefe de los Nibelungos. Como ellos, enano y deforme. Supimos de su frustración sexual al cambiar los placeres del amor por la codicia y arrebatar el oro a las ondinas. Alter ego de Wotan, autor de la maldición del Anillo, un siniestro y feísta de libro que hasta el último momento intenta ayudar a su hijo Hagen a acabar con Sigfrido. Barítono o bajo-barítono

Hagen. Hijo de Grimhilde y Alberico, procreado antes de que éste haya renunciado al amor. Hermanastro, pues, de Gunther y Gutrune. Frente a la falta de luces de los buenos hermanos, brilla la malvada inteligencia de Hagen, un antagonista nato que de tanto serlo se convierte en exactamente lo contario. Es el asesino de Sigfrido y el único que planta cara al caos y la destrucción finales, aunque acaba siendo arrastrado. Un bajo potente de negros tintes tímbricos; uno de los más grandes logros wagnerianos en la relación canto-música-sicologismo teatral.

Waltraute. Una de las nueve walkirias. Es, con Brunilda, la más lista, la más comprometida y la que más información tiene. Un hermoso papel para mezzo-soprano.

Las hijas del Rin. Vuelven a aparecer aquí las vigilantas del oro robado.

Las Tres Nornas. Son las tejedoras del destino. Protagonizan la escena inicial, explicándonos lo que había sucedido antes para que las cosas estén ahora como están, es decir, al borde del caos, al borde de la última y definitiva aniquilación.

Un imponente y determinante en lo dramático coro mixto, por primera vez en toda la Tetralogía. Son el pueblo gibichungo.


Trama de la opera.

Wagner escribió el texto de su Anillo de atrás adelante; desde La muerte de Sigfrido, título original de la que se convertiría en cuarta y última ópera de la saga. Por consiguiente, ésta, y la anterior, originalmente El joven Sigfrido, desarrollan las consecuencias de la historia, mientras que en las dos anteriores acabamos encontrando las causas que provocan los acontecimientos finales de aquélla. Sin embargo, a pesar de que Wagner había hecho retroceder mucho los asuntos previos a la aparición del mito central de la obra, Sigfrido, para que Oro y Walkiria explicaran los porqués de su existencia, todavía quedaban algunos importantes cabos sueltos en el relato. Por eso Wagner acaba escribiendo el maravilloso prólogo con que da comienzo este Ocaso, en el que vuelve a planear el espíritu de Wotan y sus maquinaciones para llegar al desorden reinante tras las sucesivas violaciones del Derecho Natural en que incurrió el dios supremo. Nos lo cuentan las Nornas, antes de recuperar la última escena de Sigfrido para recordarnos en qué situación quedaron Sigfrido y Brunilda.

Y ahí realmente comienza la trama, las dos partes en que se divide El ocaso de los dioses: la traición de Hagen para que Sigfrido muera asesinado y, finalmente, Fricka, la diosa esposa, se salga con la suya, y la planificación del final de los dioses, labor ésta de cuya dirección se encargará la walkiria preferida de Wotan, la amada de Sigfrido, es decir, la granítica y mayestática, pero a la vez tierna y humana, Brunilda.



 El Ocaso de los Dioses
"El Anillo del Nibelungo" Amanecer, interludio del prologo. 




Prologo y Acto I




Acto II




Acto III Final.










jueves, 5 de noviembre de 2015

Italia, Francia y Alemania en tres de sus grandes músicos.


Verdi.

Obertuta La Fuerza del Destino


Giuseppe Fortunino Francesco Verdi


Le Roncole, Busseto, 10 de octubre de 1813-Milán, 27 de enero de 1901 
Compositor romántico italiano de ópera del siglo XIX, el más notable e influyente compositor de ópera italiana y puente entre el belcanto de Rossini, Donizetti y Bellini y la corriente del verismo y Puccini. Fue autor de algunos de los títulos más populares del repertorio lírico, como los que componen su trilogía popular o romántica: Rigoletto, La Traviata e Il Trovatore y las obras maestras de la madurez como Aida, Don Carlo, Otello y Falstaff.



Berlioz.

Sinfonía Fantástica



Louis Hector Berlioz


La Côte-Saint-André, Francia, 11 de diciembre de 1803 
París, 8 de marzo de 1869 
Compositor francés y figura destacada del romanticismo de su país. 
Su obra más conocida es la Sinfonía fantástica (estrenada en 1830). 
Berlioz fue un gran orquestador y la influencia de su música 
fue extraordinaria en la academia musical de su tiempo.



Brahms.

Concierto para piano No. 1



Johannes Brahms 



Hamburgo, 7 de mayo de 1833 - Viena, 3 de abril de 1897 
Pianista y compositor alemán del romanticismo, aunque se le puede considerar ya un posromántico. A Brahms se le considera el más clásico de los compositores románticos. Se mantuvo fiel toda su vida al clasicismo romántico y conservador, influenciado por Mozart, Haydn y, particularmente, por Beethoven. 
Fue posiblemente el mayor representante del círculo conservador en la Guerra de los románticos. Sus oponentes, los progresistas radicales de Weimar, estaban representados por Liszt, los integrantes de la posteriormente llamada Nueva Escuela Alemana y por Wagner.

Nació y se crió en Alemania, donde su obra romántica, conservadora y con un clasicismo muy contenido, no fue bien recibida. Por ese motivo, en 1862 decidió autoexiliarse en Viena, donde creó lo mejor de su repertorio sinfónico y de conciertos para instrumentos solistas de diversa clase.

Las expresiones Las tres bes y La santa trinidad creadas por Hans von Bülow, se refieren a Bach, Beethoven y Brahms como tres de los mayores compositores de la historia de la música. 



Bibliografia y fotos de Wikipedia. 




jueves, 29 de octubre de 2015

Lisztomanía.


Franz Liszt

Compositor húngaro del romanticismo musical, virtuoso pianista y profesor. 
Nombre completo Franz Ritter von Liszt.


Sueño de Amor 
 Liebesträume No. 3

Es una pieza para piano con la que más se identifica a Franz Liszt.

El tercero de una serie de tres nocturnos publicados en 1850, 
inspirados en poemas de Ludwig Uhland y Ferdinand Freiligrath.

Trata el amor incondicional maduro (el primero representa el el amor religioso y sagrado y el segundo es una evocación al amor erótico). Está escrito en La bemol mayor y se inicia en “poco allegro”, aunque luego va creciendo. Está dividido en tres partes, separadas cada una por una rápida melodía que exige bastante destreza y un grado relativamente alto de habilidad técnica. Se utiliza esta misma melodía a lo largo de toda la pieza, aunque cambia cada vez, especialmente hacia la mitad de la obra, cuando se alcanza el momento culminante. Al final, el Liebesträume n.º 3 se va apagando en una sección final mucho más lenta con acordes y lentos arpegios y termina con un acorde roto tocado muy lentamente, como si fueran notas sueltas más que unidas en una misma frase.

El poema en el que se inspira dice así aproximadamente:

“¡Oh, ama, ama mientras puedas!
¡Oh, ama, ama mientras te guste amar!
Llegará la hora, llegará la hora
en la que sobre las tumbas te lamentarás.”


Sinfonia No. 1 "Dante.


Es un triptico sinfónico compuesto de tres partes 

1. Infierno. 
2. Purgatorio.  
3. Magnificat (Entrada al Paraíso)

Lizt se inspiró en la obra escrita de Dante Algieri "La Divina Comedia"

Director Giusseppe Sinopoli.

De claro estilo romántico, representa musiclamente el viaje de Dante a través del infierno y del purgatorio. Estrenada en Dresde, noviembre de 1857, con el propio Liszt como director, y supuestamente dedicada al amigo y futuro yerno Richard Wagner. 

La obra carece en honor a la verdad de su tercer movimiento "Paraíso"debido a que Richard Wagner convenció a Liszt de que tal lugar estaba fuera del alcance de la comprensión humana de cualquier compositor. En su lugar, la sinfonía concluye con un Magnificat para coro de voces femeninas.


Concierto para Piano No. 1 


Celebrado en Berlín el 13 de septiembre de 1981
Solista Martha Argerich Director Von Dohnanyi.

Este concierto está considerado como el más brillante, perfecto y popular de todos los que Liszt compuso. No expresa ni mundos contemplativos, ni ideas profundas, entre otras cosas porque Liszt nunca estuvo interesado en destacar en sus obras esas características, excepto en contadas ocasiones. El concierto es de una fuerza superior a la de su posible trascendencia. 

Tal vez la característica más acusada sea la del interés con que, sin que el piano pierda protagonismo, participe la orquesta, ya sea con intervenciones de distintos solistas, ya en los tutti de una formación que emplea, lejos de limitaciones clásicas, todo un conjunto, incluidos los trombones y una rica y brillante percusión.



Separata.

En 1975, se llevó a la pantalla del cine Lisztomanía,
una trama surrealista sobre el músico y su obra, 
inspirada en el carácter y el talento del genio musical húngaro.

 


















jueves, 22 de octubre de 2015

Tres virtuosos, tres piezas musicales, tres almas sublimes.

Frédéric Chopin, Virtuoso del Piano


Chopin nació en la aldea de Żelazowa Wola, a 60 kilómetros de Varsovia en el centro de Polonia, en una pequeña finca, que formaba parte del Gran Ducado de Varsovia. Recibió el nombre de Federico Francisco Chopin. La fecha de su nacimiento el 22 de febrero de 1810.

Su padre, Mikołaj Chopin, un emigrado francés con lejanos ancestros polacos, que se había trasladado a Polonia en 1787, animado por la defensa de la causa polaca, y era profesor de francés y literatura francesa; también era preceptor de la familia del conde Skarbek. Su madre, Tekla Justyna Krzyżanowska, pertenecía a una familia de la nobleza polaca venida a menos y era gobernanta de la finca. Sin embargo, la familia se trasladó a Varsovia en octubre del mismo año, pues su padre había obtenido el puesto de profesor de francés en el Liceo de Varsovia. Ambos tuvieron tres hijas más: Ludwika (también conocida como Ludvika, Izabella y Emilia. Frédéric era el segundo hijo y único varón.

A los ocho años tocaba el piano con maestría, improvisaba y componía con soltura: dio su primer concierto público el 24 de febrero de 1818 en el palacio de la familia Radziwill de Varsovia, donde tocó el Concierto en mi menor de Vojtech Jirovec. Pronto se hizo conocido en el ambiente local de la ciudad, considerado por todos como un niño prodigio y llamado el «pequeño Chopin». Comenzó a dar recitales en las recepciones de los salones aristocráticos de la ciudad, para las familias Czartoryski, Grabowski, Sapieha, Mokronowski, Czerwertynski, Zamoyski, Radziwill, Lubecki, Zajaczek, Skarbek y Tenczynski, tal como hiciese Mozart a la misma edad. Así se ganó un número creciente de admiradores.

También desde su niñez se manifestó ya un hecho que marcó poderosamente su vida: su quebradiza salud. Desde niño había sufrido inflamaciones de los ganglios del cuello y había tenido que soportar frecuentes sangrías.

En mayo de 1829, el célebre violinista italiano Niccolò Paganini llegó a Varsovia a dar conciertos. Chopin acudió a verlo y quedó profundamente deslumbrado por su virtuosismo. Su deuda con él ha quedado patente en el Estudio para piano Op. 10 n.º 1, que componía por esos días.

Su prestigio local como compositor y pianista ya traspasaba las fronteras de su patria; el violinista Rodolphe Kreutzer (destinatario de la Sonata para Violín n.º 9 de Ludwig van Beethoven), Ignaz von Seyfried (discípulo de Mozart), los fabricantes de piano Stein y Graff, y el editor Hasslinger, entre otros, deseaban que el joven diese un concierto en Viena. En 1829 realizó un breve viaje a aquella ciudad, el primero como concertista en el extranjero. En dos conciertos (el 11 y el 18 de agosto) en el Teatro Kärntnertor, presentó sus Variaciones Op. 2 (de dos años antes) entre otras obras suyas. El éxito fue apoteósico y el joven compositor no salía de su asombro por la cálida aceptación de sus composiciones y su técnica interpretativa por parte del exigente público vienés. La crítica fue inmejorable, pero algunos criticaron el poco volumen que conseguía en el piano, parte de su estilo de interpretación, más adecuado al salón que a la sala de conciertos. Por otro lado, gracias al éxito de las Variaciones mozartianas, ésta se convirtió en su primera obra publicada por un editor extranjero, Haslinger, en abril de 1830.

Poco antes de su partida, se le organizó un concierto de despedida el 11 de octubre en el mismo gran teatro, donde, ante una gran audiencia, su amada Konstancja —«vestida toda de blanco, con una corona de rosas que le iba admirablemente», diría Chopin — cantó arias de la ópera La donna del lago de Rossini. Luego él mismo interpretó su Concierto en mi menor y su Gran Fantasía sobre Aires Polacos Op. 13. En la mazurca final, el público lo ovacionó largo rato de pie. Días después, en una taberna de Wola, sus amigos le regalaron una copa de plata con un puñado de tierra polaca en ella. Su maestro Elsner dirigió un pequeño coro que cantó una breve composición propia para la despedida: Zrodzony w polskiej krainie (Un nativo del suelo polaco). El 2 de noviembre, se marchó para perfeccionar su arte, confiando en volver pronto a su patria, pero no volvería jamás.

En Viena y el Levantamiento en Polonia, la toma del arsenal de Varsovia, uno de los primeros sucesos del Levantamiento de Noviembre. Después de pasar por Kalisz — desde donde viajó con su amigo del Liceo, Titus Wojciechowski—, Breslavia y Dresde, estuvo un día en Praga y luego enrumbó hacia Viena (a donde llegó el 22 de noviembre de 1830), para hospedarse en Kohlmarkt 9. Permaneció ahí hasta el 20 de julio del año siguiente. Días después de llegar, se enteraron del Levantamiento de Noviembre, la insurrección polaca contra los rusos, que comenzó el 29 de noviembre; Woyciechowsky regresó a Varsovia para unirse a los revolucionarios, pero lo convenció de quedarse en Viena.

Debido a ello, su estado de ánimo decayó, además emocionalmente se llenó de ansiedad por la situación de su país y de su familia. Sus sentimientos son conocidos por sus cartas y sus diarios. En un momento abandonó sus planes de seguir su carrera; escribió a Elsner: «En vano Malfatti trata de convencerme de que todo artista es un cosmopolita. Incluso, si así fuera, como artista, apenas soy un bebé, como polaco, tengo más de veinte años; espero por lo tanto que, conociéndome bien, no me reprochará usted que por ahora no haya pensado en el programa del concierto».8 Se refería a un concierto benéfico que dio el 11 de junio de 1831 nuevamente en el Teatro Kärntnertor donde tocó el Concierto en mi menor.

En los «diarios de Stuttgart» escribió después: «¡Y yo aquí, condenado a la inacción! Me sucede a veces que no puedo por menos de suspirar y, penetrado de dolor, vierto en el piano mi desesperación». Compuso el Nocturno n.º 20 en do sostenido menor, y avanzaba los Estudios Op. 10, los nocturnos Op. 9 (entre ellos el famosísimo Op. 9 n.º 2, el Op. 15 n.º 2 y comenzaba el Scherzo en si menor y la Balada n.º 1 en sol menor. 

Chopin llegó a París en el otoño de 1831; inicialmente se alojó en un apartamento en el quinto piso del Boulevard Poissonière 27.9 La ciudad —capital de la Monarquía de Julio de Luis Felipe I— era el centro mundial de la cultura y muchos de los mayores artistas del mundo vivían allí: Victor Hugo, Honoré de Balzac y Heinrich Heine, entre los escritores. Pronto el joven polaco conocería a varios de estos intelectuales y llegaría a formar una parte importante de esa intensa actividad cultural.

De ese modo fue introduciéndose gradualmente en la actividad musical de París, desistiendo del viaje a Londres que originalmente había planeado hacer. Su primer concierto público fue tan fabuloso que se convirtió en el tema de conversación de toda la ciudad. Éste se llevó a cabo el 26 de febrero de 1832 en la Sala Pleyel, calle Cadet:9 en el programa figuraba su Concierto en fa menor y las Variaciones mozartianas, en la segunda parte compartió el escenario con notables pianistas como Camille-Marie Stamaty, George Osborne y Ferdinand Hiller, para interpretar una Polonesa de Kalkbrenner, a seis pianos.6 Entre el público se encontraban músicos de la talla de Mendelssohn y Franz Liszt, y entabló pronto amistad con el último, que también radicaba en la ciudad. Se sentía sorprendido y estimulado por la intensa vida cultural y también por la libertad de acción que podía ejercer. Asistía a conciertos y a óperas; fascinado por Robert le diable de Giacomo Meyerbeer diría: «Ésta es una obra maestra de la nueva escuela».

En abril de 1832 el cólera hizo estragos en la población de París, diezmó a las clases trabajadoras e hizo huir a las provincias a los más pudientes, Orlowski, compatriota y amigo de Chopin escribió a los suyos: «Me ocurre que voy a verlo y vuelvo sin haber cambiado una palabra con él tan melancólico está. [...] En París la situación es mala. Los artistas se ven reducidos a la miseria, porque el cólera ha hecho huir a las provincias a todas las familias ricas...» Pronto sin embargo el azar tiende una mano de ayuda:

Un día de mayo de 1832, Chopin se pasea por el bulevar y se encuentra en él a Valentín Radziwill, padre del príncipe Antonio, quién lo lleva a una velada ofrecida por James de Rothschild. El joven se sienta al piano sin haberse preparado y obtiene un éxito mucho mayor que en ninguno de los conciertos que dio hasta entonces. Allí está presente la élite de la sociedad de la noche a la mañana el nombre de Chopin vuela de boca en boca. Se aprecia su distinción, su talento. Se le piden lecciones: la baronesa de Rothschild se inscribe a la cabeza de la lista. Entre las familias adineradas, los Rothschild se entusiasmaron particularmente con el talento de Chopin,11 y, junto a otras familias pudientes —como la princesa de Vaudemont, el príncipe Adam Czartoriski, el conde Apponyi o el mariscal Lannes— lo tomaron bajo su protección.12 13 La situación cambia bruscamente, el horizonte se aclara y la esperanza renace en Chopin. De todos modos, el oficio de profesor no es en modo alguno lo que tenía en vista.

Por otro lado, debido a la derrota de las revueltas polacas, a la capital francesa llegaron muchos compatriotas suyos de la Gran Emigración, con su líder el noble Adam Jerzy Czartoryski: entre los intelectuales y artistas figuraban el escritor Julian Ursyn Niemcewicz, los poetas románticos Adam Mickiewicz y Juliusz Slowacki, también sus amigos Stefan Witwicki y Bohdan Zaleski.

Se hizo miembro de la Sociedad Literaria Polaca en 1833, a la que apoyó económicamente y dio conciertos benéficos para sus compatriotas. Es importante remarcar además que, habiendo decidido radicarse en París, escogió ser un émigré, un refugiado político. No obedeció a las regulaciones del Zar para la dominada Polonia, ni renovó su pasaporte en la Embajada rusa. Por ello, perdió la posibilidad de regresar legalmente a su tierra. Pronto se hizo de algunos amigos entrañables: Delfina Potocka, el violonchelista August Franchomme, y después el compositor italiano Vincenzo Bellini.

En 1833 se trasladó a un nuevo hogar: Chaussée d'Antin. Su fama era ya inmensa. En una carta a Hiller del 20 de junio de ese año dice: «En este momento, Liszt toca mis estudios [...]. Heine manda sus más cordiales saludos [...]. Saludos de Berlioz».6 Tocaba el 15 de diciembre junto a Liszt y Hiller el Concierto para tres clavicémbalos de Johann Sebastian Bach en el Conservatorio de París. Impresionado por la manera en que los ejecutaba, dedicó sus Estudios Op. 10: à mon ami F. Liszt (mi amigo F. Liszt).

Chopin estuvo comprometido con Maria Wodzińska pero el matrimonio se vio truncado por el precario estado de salud del compositor polaco. En el invierno de 1835 se sintió tan mal, que creyó que se moría; de hecho, en ese momento, escribió el primer borrador de su testamento, estaba tan afligido, que incluso llegó a pensar en suicidarse.

En la primavera de 1836, su enfermedad volvió a manifestarse con énfasis, aunque sus malestares no le impidieron solicitar —y obtener— la mano de Maria Wodzińska, una adolescente de 17 años de la que se había enamorado. El compromiso fue mantenido en secreto. Posteriormente, y al conocer la enfermedad que padecía el músico, la familia Wodzińska declinó el compromiso.

Más tarde, se trasladó de nuevo a Leipzig para encontrarse con Schumann, y tocar ante él fragmentos de su Balada n.º 2 y varios estudios, nocturnos y mazurcas.

Al regresar a París, fue abandonando poco a poco las salas de concierto para concentrarse en la composición. De ahí en adelante, quienes deseaban escucharlo debían hacerlo en el ámbito semipúblico de su estudio. Daba aproximadamente cinco clases de piano diarias a diferentes jóvenes adinerados, pero nunca pudo ocultar su aburrimiento y su desdén por estos niños sin talento, que estudiaban piano sólo porque sus padres disponían de dinero para pagar a un gran maestro.

Alguna vez anoto «Aparento estar alegre, especialmente cuando me encuentro entre compatriotas, pero llevo algo en mí que me mata, pálpitos sombríos,intranquilidad, insomnio, nostalgia, indiferencia por todo; en un momento alegría de vivir, pero en seguida deseo de muerte, apatía, congelación, ausencia de espíritu y a veces recuerdos demasiado claros me martirizan.».

«Tengo los nervios agotados y no puedo terminar esta carta. Padezco de una nostalgia estúpida; a despecho de mi resignación, no sé que hacer con mi persona y eso me atormenta... Ya no puedo estar triste o feliz; ya no siento realmente nada, vegeto, sencillamente, y espero con paciencia mi fin... ¡Ah, si pudiera saber que la enfermedad no me acabará aquí el próximo invierno!».

El comienzo del año 1849 encontró a Chopin demasiado débil como para enseñar. Sólo fue capaz de visitar a su amigo Mickiewicz –tan enfermo como él–, tocar un poco el piano e improvisar algunos acordes. Al difundirse la noticia de que su estado empeoraba, gran parte de la sociedad parisina (incluyendo sus coterráneos residentes allí) quiso ir a visitarlo: alumnos, amigos, damas, todos aquellos que lo habían aplaudido cuando estaba frente al teclado quisieron verlo para decirle adiós. Uno de los más asiduos era el pintor Delacroix, que lo visitaba casi cada día para confortarlo y darle su aliento.

En ese lóbrego verano, trabajó en los borradores de su última pieza, la Mazurca en fa menor (publicada tras su muerte como Op. 68 n.º 4). Avisada del próximo final del genial compositor, su hermana Ludowika viajó desde Varsovia con su esposo e hija para verlo y atenderlo en su casa de la Place Vendôme 12. A pesar de que George Sand insistió en verlo, Ludowika le negó la entrada, aunque permitió que la hija de ella, Solange, pasara a visitarlo.

 Falleció a las dos de la madrugada del 17 de octubre de 1849, a la edad de 39 años.

El obituario publicado en los periódicos dice textualmente: «Fue miembro de la familia de Varsovia por nacionalidad, polaco por corazón y ciudadano del mundo por su talento, que hoy se ha ido de la tierra».

El solemne funeral de Frédéric Chopin se celebró en la iglesia de Santa Magdalena de París el día 30. En él, cumpliendo disposiciones de su testamento, se interpretaron sus Preludios en mi menor y en si menor, seguidos del Réquiem de Mozart. Más tarde, durante el entierro en el Cementerio de Père-Lachaise, se tocó la Marche funèbre de su Sonata Op. 35.

Aunque su cuerpo permanece en París, se obedeció la última voluntad del músico, extrayendo su corazón y depositándolo en la Iglesia de la Santa Cruz de Varsovia.



Schubert, Virtuoso Bohemio.


Franz Peter Schubert (Viena, 31 de enero de 1797 – ibídem, 19 de noviembre de 1828) fue un compositor austriaco, considerado el introductor del romanticismo musical y la forma breve característica pero, a la vez, también continuador de la sonata clásica siguiendo el modelo de Ludwig van Beethoven. Fue un gran compositor de lieder (breves composiciones para voz y piano, antecesor de la canción moderna), así como de música para piano, de cámara y orquestal.


Vivió, treinta y un años, tiempo durante el cual consiguió componer una obra musical excelente, de gran belleza e inspiración. Su talento creció a la sombra de Beethoven, a quien admiraba; murió un año después que su ídolo. No fue reconocido en vida: después de su muerte, su arte comenzó a conquistar admiradores. Escribió más de seiscientos lieder, de los cuales gran parte, después de su fallecimiento, quedaron inéditos.

Hijo de una familia humilde, fue el duodécimo de trece hermanos. Residían en el barrio de Liechtental. Su padre era un profesor de escasos ingresos económicos.

Su profesor de música se percató pronto de su talento y llegó a decirle: «No tengo nada más que enseñarle, el conocimiento lo ha recibido del buen hombre». A los once años entró como cantor en la Capilla Imperial, y consiguió una beca que le sufragó los estudios en la escuela municipal de Stadkonvikt. Allí fue alumno de Antonio Salieri y, gracias a la orquesta de la escuela, para la que escribió sus primeras sinfonías, se familiarizó con la obra de Franz Joseph Haydn y de Beethoven.

En Viena Schubert a pesar de su precaria situación económica, llevó una vida bohemia rodeado de intelectuales, amante de las tabernas y de los ambientes populares, alejado de los salones y de la etiqueta nobiliaria. De este entorno procede el famoso término de schubertiadas: reuniones de artistas de todos los ámbitos que formaban un círculo brillante y animado dedicado a la música y a la lectura.

Schubert tenía solamente treinta y un años y acababa de matricularse para estudiar fuga, pero una gonorrea, complicada finalmente con una fiebre tifoidea, lo condujo a la muerte el 19 de noviembre de 1828. Se decía de Schubert que hacía tiempo ya «andaba por el mal camino», se hablaba de su afición al alcohol y la «sensualidad» –que lo llevó a tener relaciones esporádicas–. Pero esa debilidad no ensombrece de ningún modo la figura de un hombre que en sus años de madurez padecía, según muchos biógrafos, de lo que actualmente llamaríamos trastorno bipolar, Esto explica porque grandes obras quedaran incompletas sin una razón explícita.






Tchaikovsky, Virtuoso Orquestal.


Vals de Las Flores


Himno de los Querubines.


Sinfonía Patética.


El Lago de los Cisnes.


Obertura 1812.

Piotr Ilich Tchaikovski, 7 de mayo de 1840-San Petersburgo, 6 de noviembre de 1893, fue un compositor ruso del período del Romanticismo. Es autor de algunas de las obras de música clásica más famosas del repertorio actual, como por ejemplo los ballets El lago de los cisnes y El cascanueces, la Obertura 1812, la obertura-fantasía Romeo y Julieta, el Primer concierto para piano, el Concierto para violín, sus sinfonías Cuarta, Quinta y Sexta y la ópera Eugenio Oneguin.

Nacido en una familia de clase media, la educación que recibió Tchaikovski estaba dirigida a prepararle como funcionario, a pesar de la precocidad musical que mostró. En contra de los deseos de su familia, decidió seguir una carrera musical y en 1862 accedió al Conservatorio de San Petersburgo, graduándose en 1865. La formación que recibió, formal y orientada al estilo musical occidental, lo apartó del movimiento contemporáneo nacionalista conocido como el «Grupo de los Cinco» conformado por un grupo de jóvenes compositores rusos, con los cuales Tchaikovski mantuvo una relación profesional y de amistad a lo largo de su carrera.

Mientras desarrollaba su estilo, Tchaikovski escribió música en varios géneros y formas, incluyendo la sinfonía, ópera, ballet, música instrumental, de cámara y la canción. A pesar de contar con varios éxitos, nunca tuvo mucha confianza o seguridad en sí mismo y su vida estuvo salpicada por las crisis personales y periodos de depresión. Como factores que quizá contribuyeron a esto, pueden mencionarse su homosexualidad reprimida y el miedo a que se revelara su condición, su desastroso matrimonio y el repentino colapso de la única relación duradera que mantuvo en su vida adulta: su asociación de 13 años con la rica viuda Nadezhda von Meck. En medio de esta agitada vida personal, la reputación de Tchaikovski aumentó; recibió honores por parte del zar, obtuvo una pensión vitalicia y fue alabado en las salas de conciertos de todo el mundo. Su repentina muerte a los 53 años suele atribuirse generalmente al cólera, pero algunos lo atribuyen a un suicidio.

A pesar de ser popular en las audiencias de todo el mundo, Tchaikovski recibió a veces duras críticas por parte de críticos y compositores. Sin embargo, su reputación como compositor de importancia es hoy en día segura,2 y ha desaparecido por completo el desdén con el que los críticos occidentales a principios y mediados del siglo XX catalogaban su música como vulgar y falta de pensamiento.

jueves, 15 de octubre de 2015

Sencillamente Beethoven.






Obertura Egmont, Op. 84 es el nombre de un conjunto de diez piezas de música incidental compuestas por Ludwig van Beethoven para la representación de la tragedia del mismo nombre escrita por Johann Wolfgang von Goethe en 1788.

Consiste en una obertura, que es la pieza más conocida de ellas, formando parte del repertorio sinfónico habitual, seguida de nueve piezas para soprano, voz masculina narrador y orquesta sinfónica. Beethoven la compuso entre octubre de 1809 y junio de 1810, y fue estrenada el 15 de junio de 1810.

La obra teatral de Goethe trata sobre la vida del héroe nacional flamenco Conde de Egmont (1522-1568) general, hombre de estado y caballero de la Orden del Toisón de Oro y su enfrentamiento con Fernando Álvarez de Toledo, tercer Duque de Alba, hasta que finalmente fue arrestado, condenado a muerte y decapitado. El texto finaliza con la muerte del protagonista que proclama su ideal de lucha por la independencia y contra la opresión que representaba para su país la monarquía española.

Se trata de música descriptiva con la que el compositor quiere representar el sufrimiento de un pueblo ante la opresión. Culmina con el himno a la libertad que simboliza la liberación del pueblo.

La obra fue muy elogiada tras su estreno por el propio Goethe que manifestó públicamente su admiración por la genialidad de Beethoven. Consta de diez números, de los cuales el más interpretado en la actualidad es la obertura, que ha sido grabada en numerosas ocasiones por las principales orquestas del mundo. (Wikipedia).



Sexta Sinfonía "Pastoral". Beethoven fue un amante de la Naturaleza, tanto así que pasaba gran parte de su tiempo caminando por el campo. Frecuentemente abandonaba Viena para trabajar en localidades rurales. No fue, sin embargo, el primer compositor en describir sinfónicamente la Naturaleza: por ejemplo, en su oratorio Las Estaciones, estrenado en 1802, Franz Joseph Haydn similarmente pintó el amor por la Naturaleza, campesinos bailando, una tormenta, pájaros cantando, y otros similares.

Anteriormente, durante el Barroco francés e italiano, se compusieron piezas que pretendían imitar a la Naturaleza, aspiración muy propia de la Ilustración. El veneciano Antonio Vivaldi había compuesto sus celebérrimos Conciertos para violín RV 8, Las cuatro estaciones, genial pintura de la naturaleza, con tormentas, cantos de aves, moscardones, etc.

Beethoven optó por componer una sinfonía, y así escapó del carácter sobre-literal que un libreto -en el caso de componer una cantata o un oratorio- hubiese impuesto. Como dijo el compositor, la Sexta Sinfonía es «más expresión de sentimientos que pintura de sonidos», y el mismo punto se ofrece en el título que colocó en el primer movimiento.

La Sexta Sinfonía fue compuesta simultáneamente con la más famosa de Beethoven —y la más potente— Quinta Sinfonía. Fue estrenada junto a ésta en un exageradamente largo concierto en el Theater an der Wien de Viena, el 22 de diciembre de 1808. Fue recibida fríamente, sobre todo debido a su más brillante contraparte, la Quinta. Si bien la Sexta contiene algunos de los pasajes más hermosos del músico de Bonn, la gente deseaba otra obra cargada y aventurera, y la obra relativamente calmada e introspectiva no fue muy de su agrado.

A pesar de su estreno poco auspicioso, la pieza se ha convertido poco a poco en una de las obras centrales del repertorio sinfónico. Es la favorita de muchos oyentes y es muy frecuentemente interpretada y grabada en la actualidad.

La sinfonía rompió con el molde clásico al tener cinco movimientos, en lugar de los cuatro típicos. Los movimientos son:

Erwachen heiterer Empfindungen bei der Ankunft auf dem Lande («Despertar de alegres sentimientos con la llegada al campo»): Allegro ma non troppo.
Szene am Bach («Escena junto al arroyo»): Andante molto mosso.
Lustiges Zusammensein der Landleute («Alegre reunión de campesinos»): Allegro.
Gewitter. Sturm («Relámpagos. Tormenta»): Allegro.
Hirtengesang. Frohe und dankbare Gefühle nach dem Sturm («Himno de los pastores. Alegría y sentimientos de agradecimiento después de la tormenta»): allegretto.
Beethoven adapta su programa descriptivo a la forma sinfónica clásica habitual, insertando después del scherzo (III movimiento) un movimiento adicional (Tormenta).

Sólo el primer movimiento se acomoda a la forma sonata. El tercer movimiento responde a la forma Scherzo- Trío, modificada. Esta sección se enlaza sin pausa con los dos últimos movimientos, práctica que Beethoven solamente empleó en esta obra y en la Quinta Sinfonía. Felix Mendelssohn (Sinfonía de la Reforma) y Robert Schumann (Cuarta Sinfonía) retomaron este procedimiento décadas después.

La plantilla instrumental de la sinfonía difiere en cada movimiento y aporta escasas modificaciones a las previas obras sinfónicas del maestro alemán. Para los movimientos más líricos (el primero, el segundo y el final), Beethoven especificó una orquesta sinfónica clásica más bien pequeña: 2 flautas, 2 oboes, 2 clarinetes, 2 fagots, 2 cornos, y una orquesta de cuerdas consistente en los usuales primeros y segundos violines, violas, cellos y contrabajos. Para el tercer movimiento, a ellos se suman 2 trompetas, y para incrementar la efectividad de la tormenta, Beethoven agrega trompetas, 2 trombones, timbales y un flautín (piccolo).

La Sexta significó un paso más en el desarrollo de la música programática, que desembocaría por último en la aparición del poema sinfónico por Franz Liszt. Este proceso culminaría a finales del siglo XIX en los extraordinarios poemas sinfónicos de Richard Strauss y en sus sinfonías programáticas, especialmente en la estruendosa y lírica a la vez Sinfonía Alpina. (Wikipedia).



El concierto para piano No. 5 en mi bemol mayor, op. 73, conocido popularmente como El Emperador, fue el último concierto para piano del compositor Ludwig van Beethoven. Fue escrito entre 1809 y 1811 en Viena y está dedicado a Rodolfo de Austria, protector y pupilo de Beethoven. Fue estrenado el 28 de noviembre de 1811 en la Gewandhaus de Leipzig. En 1812 Carl Czerny, alumno del compositor, estrenó la obra en Viena.

El emperador está dividido en los tres movimientos estándar de los conciertos:

Allegro
Adagio un poco mosso
Rondo - Allegro ma non troppo

El concierto tiene una duración aproximada de cuarenta minutos y, como todos los conciertos para piano de Beethoven, el primer movimiento es particularmente largo, de aproximadamente veinte minutos de duración.

El tema principal del tercer movimiento, está escrito siguiendo la forma sonata, con tres temas, y se inicia con una particular introducción. Los dos primeros temas son introducidos por la orquesta en la exposición, pero al final de la segunda exposición el piano presenta un virtuoso y triunfante tercer tema. Beethoven usará este recurso en más conciertos. La coda del movimiento es particularmente larga y compleja.

En la introducción la orquesta ejecuta tres acordes, seguidos cada uno de ellos por una pequeña cadenza, de naturaleza improvisatoria pero escrita en la partitura. Esto hace que sea particularmente larga, algo que anuncia obras románticas futuras como el concierto para violín de Mendelssohn o el concierto para piano n.º 1 de Chaikovski.

El segundo movimiento posee un gran lirismo, y es sin duda el más conocido de los tres movimientos. El tema es introducido por la orquesta, a lo que sigue la exposición pianística. El tema se repite en tres ocasiones con distintas variaciones. La coda termina introduciendo, lentamente, el tema principal del tercer movimiento.

Este sigue ininterrumpidamente al segundo y es un típico rondó italiano, de la forma (ABACABA). El tema principal es interpretado por el piano y luego respondido por la orquesta. Escalas en el piano introducen el segundo tema, que también es respondido por la orquesta. En la sección C, mucho más larga, se presenta el tema A en tres tonalidades diferentes. (Wikipedia)